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Cambio climático y pobreza. Campaña Manos Unidas (Octubre 2009)

El cambio climático va a ocasionar (de hecho ya está ocasionando) un fuerte impacto sobre los países más pobres del mundo. Por ello entidades ocupadas de la lucha contra la pobreza están volcándose en campañas sobre el tema. Una de esas entidades es Manos Unidas, en cuyo acto de presentacíon de campaña nos honramos de que haya participado Carlos de Prada (Fodesam).  (PINCHAR EN LA IMAGEN PARA ACCEDER A LA CAMPAÑA DE MANOS UNIDAS)

Manos Unidas

Referencia del acto (Europa Press)

A continuación acompañamos un resumen de las ideas iniciales de la intervención que Carlos de Prada remitió a la organización del evento.

¿QUE ES EL CAMBIO CLIMÁTICO? ¿QUE ESTÁ EN JUEGO EN COPENHAGHE?

Carlos de Prada. Periodista ambiental. Premio Global 500 de la ONU. Premio Nacional de Medio Ambiente.
 
La actividad humana, en especial desde la Revolución Industrial, ha generado unas emisiones de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono, sin precedentes en cientos de miles de años. Ello ha ocasionado una alteración de la dinámica climática planetaria, con un notable incremento de las temperaturas medias.

SurfaceTemperature (imagen de la NASA)

Según los informes que regularmente presenta el IPCC  (Panel Intergubernamental para el Cambio Climático de las Naciones Unidas) este cambio, inducido por la acción humana, puede generar y de hecho en muchos casos está generando,  los más diversos efectos. Desde un incremento en la frecuencia e intensidad de  fenómenos climáticos extremos, como sequías a inundaciones, pasando por huracanes, a muerte de extensas zonas de arrecifes coralinos , acidificación de los océanos, deshielo de masas glaciares, alza del nivel del mar, salinización de acuíferos, extinción de especies, extensión de enfermedades a zonas en las que no se daban,pérdidas de cosechas, disminución de recursos de agua dulce en muchas áreas,... etc.

Se da la circunstancia de que es en los países más pobres donde los efectos pueden sentirse con más gravedad y que, al mismo tiempo, es donde menos medios se tienen para poder adaptarse a ellos o aminorar las consecuencias.

En estos momentos están teniendo lugar una serie de reuniones preparatorias de la cumbre climática prevista para diciembre próximo en la capital de Dinamarca.

La reunión es capital, ya que de ella habrá de salir el acuerdo que sustituya al famoso protololo de Kioto de 1997 y que habrá de marcar los compromisios a cumplir a partir del 2012. El problema es que las negociaciones van con un retraso increíble. Faltan acuerdos básicos sobre aspectos muy importantes. Países de gran peso en la cuestión, como Estados Unidos, a pesar de su cambio de postura respecto a la anterior Administración, no han anunciado medidas concretas , habiendo sólo enunciado  vagas declaraciones de intenciones.

Uno de los escollos más importantes de las negociaciones es, precisamente, el de la ayuda financiera que los países ricos habrán de dar a los países en vías de desarrollo para que estos se adapten mejor a los escenarios creados por el cambio climático.

Lo que nos jugamos en Copenhage es mucho. Es acaso la última ocasión para que la Humanidad establezca seriamente una serie de compromisos que permitan que se aminoren los efectos de una alteración climática que están sintiéndose ya en todo el planeta, pero que pueden agravarse extraordinariamente.

Los países más pobres se juegan aún mucho más que los países ricos. Estamos pues en un momento clave para presionar, desde los propios países desarrollados, para que nuestros gobiernos se comprometan con medidas concretas, tanto en cuanto al recorte de emisiones en nuestros países, como en cuanto, por ejemplo, a la ayuda a dar a los países en desarrollo que están padeciendo por una contaminación que , exceptuando casos como el de China, primer contaminador mundial, no han generado ellos. Ayudar a muchos países pobres a superar los efectos de nuestra contaminación no es el equivalente a dar una "limosna" sino que , más bien, es pagar por los daños que hemos hecho. Es simple justicia.

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