Warning: Table './carlosde_drpl1/nat_cache_page' is marked as crashed and last (automatic?) repair failed query: SELECT data, created, headers, expire, serialized FROM nat_cache_page WHERE cid = 'http://www.fondosaludambiental.org/index.php?q=node/143' in /home/carlosde/public_html/includes/database.mysql.inc on line 135
Sin prevención del cáncer | Fondo para la Defensa de la Salud Ambiental (Fodesam)

Bookmark and Share

Sin prevención del cáncer

 Acusamos al sistema sanitario por estar desoyendo en buena medida o aplicando sordina a la enorme cantidad de voces científicas que alertan sobre las causas ambientales del cáncer (como las sustancias tóxicas omnipresentes en el mundo moderno y que todos tenemos en nuestros cuerpos). 

cancer

 Por: Carlos de Prada (Pte. del Fondo para la Defensa de la Salud Ambiental) 

 

Con motivo de la celebración de un Congreso Internacional de Oncología en Barcelona un experto denunció lo que, por otra parte, es evidente. Que el sistema sanitario podría colapsar económicamente en unos años por el espectacular incremento de casos de cáncer en España y el alto coste de los tratamientos. Este experto denunciaba los efectos de la falta de prevención.  

El doctor Pere Gascón , Jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clinic de Barcelona, comentó que hoy el coste por cada paciente de cáncer está entre los 20.000 y los 50.000 euros al año. Casi nada. Una situación insostenible que deja , de momento, muchos réditos a las grandes empresas farmacéuticas. Pero es que , si se combinan varios fármacos de nueva generación , comentaba que se podría acabar llegando a los 70.000 euros anuales o más. ¿No está mal, no?. Ahora cojan una calculadora y multipliquen los cientos de miles de enfermos de cáncer por esas cifras. (Ver:A, )

Pensemos que solo en 2009 se prevé que 200.000 españoles más sean diagnosticados de cáncer. Y la cosa crece y crece, y no para de crecer. La OMS hace unos años decía que para 2020 los cánceres en el mundo iban a crecer globalmente un 50%. (Ver: A , B , C, D, F)  

Y no olvidemos que el cáncer no es la única enfermedad cuya incidencia está creciendo y requiere un caro tratamiento ( no entraremos aquí en si realmente hay alguna razón objetiva que justifique tan altos precios por unas pastillas).

medico

 Al margen de que con tratamientos más baratos, genéricos, menos margen de ganancias para la industria químico-farmacéutica, etc. pudiese abaratarse algo la cosa, es indudable que, antes o después, de seguir así y no hay nada que haga sospechar que no vaya a seguir así, el sistema colapsará. Y mucha gente de entre esa creciente legión de personas que enferman de cáncer, pueden verse privadas de tratamientos.

Llevamos mucho tiempo denunciando que aquí se está comulgando con demasiadas ruedas de molino.

 Que es inadmisible , alucinante, que se abandone la prevención , en buena medida, y todos demos por bueno que el número de enfermos no pare de crecer y crecer.

Una de tantas estadísticas que muestran las tendencias del cáncer (en este caso de algunos tumores básicamente infantiles).
Una de tantas estadísticas que muestran las tendencias del cáncer (en este caso de algunos tumores básicamente infantiles).

 Se sabe que el cáncer, al menos en un 90% , es una enfermedad ambiental. Pero casi nadie se atreve a obrar en consecuencia.

 Se sabe, perfectamente, que más vale prevenir que curar. Pero nada, aquí casi nadie previene. Se deja que la gente enferme y a lo más que se llega es a intentar detectar el cáncer lo más pronto posible y , como no, a darle tratamiento. Se actúa sobre los efectos y no sobre las causas. Y claro, las causas siguen actuando y por eso cada vez hay más y más cáncer.

Uno de tantos gráficos que muestran el "exito" de la lucha contra el cáncer. Cada vez hay más cáncer. Menudo resultado.
Uno de tantos gráficos que muestran el "exito" de la lucha contra el cáncer. Cada vez hay más cáncer. Menudo resultado.

  Se intenta ocultar el fracaso manifiesto de este esquema haciendo que nos fijemos solo en lo que interesa a ciertos sectores. Como los prestidigitadores que nos distraen con una mano mientras hacen el truco con la otra. Con una mano nos muestran los avances, la mejora de los tratamientos, el incremento del porcentaje de supervivencia,... y con la otra esconden o disimulan, o cuando menos no hacen tanto hincapié en que crece el número de enfermos y que, por eso, aunque mejoren los tratamientos y el índice de supervivencia, el número global de bajas es gigantesco y la situación, realmente, no hay por donde cogerla. 

masas

   El tema no es fijarse solo en que el porcentaje de los que sobreviven , un tiempo al menos, crezca. No, señores. El tema es que ese porcentaje de éxito significa cada vez menos ante el crecimiento brutal del número de nuevos casos. De hecho , el número de muertes por cáncer sigue creciendo pese a esos avances. (Ver: A

¿Que es esto de que tengamos que darnos con un canto en los dientes por que haya mejores tratamientos?. Señores míos, no queremos solo tratamientos. Lo que queremos es no estar enfermos. Una Medicina que no nos salve de enfermar no es plenamente Medicina. Una Medicina que se sustente en que haya enfermos y no , en mayor medida, en que haya sanos, en conservar a la gente sana, no es Medicina, sino que puede convertirse, llegado un extremo, en una enfermedad en sí misma. En un fraude. La Medicina debiera crear y conservar la salud y no permanecer aparentemente inerme, o conformista, ante ciertas cosas.

Por favor señores, ¿les importa echar una ojeada a las tendencias de una larga lista de importantes enfermedades?. ¿Suben o bajan?. ¿Hay cada vez más enfermos o hay menos?. ¿No les  dice eso nada?. ¿No se estará, por casualidad, haciendo algo mal?

¿O eso no va con ustedes?.  ¿Acaso va con ustedes dejar que crezca el número de enfermos y conformarse con tratarlos mejor o peor? 

 ¿No hay algo de fraude en todo esto?. 

 ¿Por qué se llama, de forma machacona , campañas de “prevención” a simples campañas de detección temprana del cáncer?. Si algo se detecta, por tempranamente que sea, es que antes no se ha prevenido. Prevención sería evitar la enfermedad, no detectarla, señores míos. Pero aquí alguien quiere hacer como que previene sin prevenir. 

Vamos a ponerles un ejemplo para que se vea más gráficamente todavía. Imaginen que un francotirador se sube a una azotea y desde allí empieza a disparar a la gente. Pero que nadie envía a la policia para que lo neutralice o acabe con él. Imaginen que se le permitiese seguir haciendo su "trabajo" , día tras día, mes tras mes, año tras año, y que ni siquiera se advirtiese a nadie del peligro (o se advirtiese tan vagamente que nadie se diese por aludido). Que se juzgase como un "éxito" el haber elaborado un sistema para la "detección temprana" de todos los que recibieran un balazo y que se hubieran mejorado los tratamientos y los índices de supervivencia de los acribillados. Y que se hiciesen asociaciones de afectados que jamás pidiesen tampoco con la fuerza debida que se advirtiese a la gente de la existencia de tan certero francotirador ni pidiesen con la vehemencia necesaria que fuese neutralizado. Todo aunque cada vez era mayor el número de los que eran alcanzados por sus balas y de los que morían, a pesar de todo el esfuerzo puesto en atenderles lo antes y mejor posible. Pues algo parecido es lo que está sucediendo aquí, con las personas heridas por la bala de un cáncer que en su mayoría es disparada por el francotirador de factores ambientales como la contaminación química.

Por lo visto, tenemos que conformarnos con que el sistema sanitario sea capaz de detectar tempranamente el balazo que nos han dado e intentar salvarnos de sus consecuencias.

¿Pero es que nadie va a ir aquí a por el francotirador?

Por seguir con símiles ligados al armamento, permitánnos uno bélico. Muchos hablan de "lucha" contra el cáncer, "guerra" contra la enfermedad,... ¿Pero se imaginan ustedes que nuestras Fuerzas Armadas , ante una invasión de nuestro país, se limitasen simplemente a detectar tempranamente a los heridos y a atenderlos, sin atacar a la fuente de los cañonazos y disparos, esto es, al enemigo mientras éste continúa "breándonos" día tras día, mes tras mes, año tras año?. Pues reflexionen acerca de que clase de "guerra" contra el cáncer se está haciendo. Una lucha "contra" el cáncer en la que las principales causas del cáncer, las más importantes "posiciones" o "bases enemigas", casi nunca son atacadas. Mucho nos tememos que ningún estratega militar entendería "estrategias" de este estilo que casi parecieran diseñadas por el enemigo.

Ya podrán los telediarios mostrarnos técnicas revolucionarias y supuestos o reales avances de los laboratorios. Ya podrán intentar deslumbrarnos con lo que quieran, pero a nosotros nadie nos va a mover de un hecho cierto: el número de enfermos crece, el gasto sanitario ( y los beneficios de las farmacéuticas) crecen. El sufrimiento crece. No quieran convencernos que es mejor curar que prevenir porque el refrán castellano es al revés. Y aquí practicamente no se previene.

Un gráfico de tendencia de uno de tantos cánceres que crecen, el de mama
Un gráfico de tendencia de uno de tantos cánceres que crecen, el de mama

¿Recuerdan el cuento del traje del emperador?. ¿Recuerdan esos sastres pillos que se enriquecían diciendo que necesitaban hilo de oro para hacer un traje al emperador?. Esos sastres no estaban tejiendo nada, no había traje alguno. Pero cuando venían los consejeros a ver como avanzaba el “trabajo” los sastres les decían que era un traje muy especial , mágico, y que si alguien era torpe o incapaz no podía verlo. Así que todo el mundo, para no quedar como torpe o incapaz, aunque no veía traje alguno, decía verlo. Y así un día el propio emperador fue a ver el traje y, claro, también dijo que lo veía y que le parecía maravilloso. Y llegó el día del desfile y el emperador se “puso” aquellas “galas”. Vamos, que salió en pelotas. Pero todo el pueblo aplaudía lo maravilloso que eran sus “vestiduras”. Nadie quería desentonar. Todos tenían miedo. 

Así, señores míos, el miedo, los intereses, nos hacen no querer ver lo que vemos. Lo evidente como que dos y dos son cuatro. En el cuento citado un niño gritó “¡está desnudo¡”. Aquí son muchos los que dicen lo mismo, pero sin gritar, con la boca pequeña, entre dientes, por miedo a las “eminencias”, por miedo a la industria químico-farmacéutica, por miedo a ser criticado por los colegas de profesión, por miedo a tantas cosas,...

 Pero por nuestra parte, se acabó. “¡Está desnudo!”.

Esa parte del sistema sanitario que permita ciertas situaciones de abandono de la prevención, estará desnuda de lógica, de razón y ,permitannos, pero es lo que pensamos, de decencia. Son indecentes muchas cosas que permite el abandono ,consciente o inconsciente, de la prevención. Indecentes.

Señores míos, ninguna investigación genética ni ningún logro de algún fastuoso laboratorio, va a convencernos de que la situación ideal es enfermar y que te traten. Obviamente sería mejor que no nos tratasen, porque no hubiésemos enfermado. Que no intenten decirnos  que dos y dos son trescientos catorce ni que es mejor curar que prevenir

Y ,por favor, no nos digan que esos vagos consejos  que a veces se dan acerca de ciertas cosas de hábitos , dieta y demás son prevención de verdad o al menos todo lo que puede hacerse en prevención. ¿Si lo fuesen , y bastasen esas cosas que tanto tiempo llevan diciéndose, como explican las tendencias de la enfermedad?. Tampoco, por favor, nos  hablen solo del envejecimiento y de ciertas cosas tan cómodas. No. Por favor. Sobre todo ante la tendencia de cánceres en los más jóvenes y ante otras muchas cosas. El envejecimiento y otras cosas , como los consabidos genes, solo contribuyen de forma limitada a lo que está pasando (y frecuentemente asociados a otros factores de los que no se habla lo suficiente).

 La única verdad objetiva es que ,probablemente, muchos no se atreven a denunciar lo que está sucediendo. No se atreven porque aquí no hablamos de meternos con un microorganismo , sino con un macro-organismo, el de una serie de industrias que mueven muchos miles de millones de euros. 

La bañera del cáncer, llena de enfermos y muertos, de gente ahogándose, está rebosando. Y hay quien quiere convencernos de que lo que hay que hacer es solo sacar cubos de agua. Tratar enfermos, ayudarles a “convivir” con su enfermedad y todas esas cosas. No. Bajo ningún concepto. A los pacientes no habría que enseñarles a convivir con su enfermedad sino ,en primer término , evitar que lleguen a ser pacientes y, en segundo término, evitar que se sigan exponiendo a los agentes que pueden agravar su enfermedad y ayudarles a  identificar a los culpables de la misma. Y a que , si es preciso, vayan a por ellos (con todo el apoyo de las autoridades sanitarias y demás poderes públicos, que para eso se llaman públicos). A que les pongan demandas. A que los metan en la cárcel, si es preciso. A que luchen contra todo aquello que sea cancerígeno. Hasta que esos factores desaparezcan y volvamos a los niveles de cáncer que había hace unas décadas, cuando una serie de cosas que hoy abundan, no existían.

¿Por qué tenemos que aceptar sin más unos hechos consumados que se nos han impuesto?

 Se nos abren las carnes cuando vemos todo lo que la ciencia sabe de esto. Cuantos miles de investigaciones científicas señalan hacia cientos de sustancias cancerígenas y como luego ciertos “médicos” no dicen nada de eso a los pacientes. No sólo porque eso pudo haber causado su enfermedad y seria bueno poner a salvo a otros, sino porque esos mismos factores pueden estar empeorando el estado del paciente ya enfermo.

 No hablaremos de como se desinforma y neutraliza el carácter reivindicativo que debieran tener algunas asociaciones de enfermos haciendo que no reclamen prevención y no digamos responsabilidades, sino otras cosas que , curiosamente, siempre benefician a ciertos sectores.

Es loable que se acompañe a los enfermos y se ayude a que superen la enfermedad. Pero no es sano considerar que estas enfermedades son una suerte de fatalidad inevitable.  

Y es mentira. Son perfectamente evitables, en una gran mayoría de los casos. Son prevenibles. Volviendo al ejemplo de la bañera. Pareciera que se nos quiere convencer de que todo es sacar cubos de agua. ¿Pero por qué nadie cierra el grifo?.  

Cierren el grifo de los factores cancerígenos y verán como se reduce el número de casos de cáncer. Es lo que piden miles de investigadores en todo el mundo y apenas se les hace caso. Relean, por ejemplo, el Llamamiento de París. 

Tarde o temprano habremos de mirar de frente el problema. No se puede seguir indefinidamente con esta loca huida hacia delante.

 No son los marcianos los que están enfermando. Son nuestros padres, madres, hermanos, hijos, parejas,... Incluso los de algunos de los directivos de la industrias que producen algunas sustancias químicas, sea que fabriquen pesticidas cancerígenos o sea que fabriquen fármacos anti-cancerígenos, o sea que fabriquen a la vez ambas cosas, como por cierto sucede alguna vez.

 Está bien que haya quien solo esté mirando las estadísticas de ventas, sea de sustancias cancerígenas , de anti-cancerígenas o de lo que sea, y que le guste ver esas rayitas subir y subir por los gráficos. Pero tarde o temprano alguien tendrá que pararse a pensar. 

Aquí hay quien, de modo urgente, debe pensar en reconvertir algunos negocios. No teman, hacerlo no empeorará nuestra calidad de vida (por mucho que algunos digan tal cosa irreflexivamente). 

El día que algunos dejen de fabricar cancerígenos habrá menos cáncer. Y menos anti-cancerígenos,  Y nuestra calidad de vida, a nivel sanitario y económico, mejorará. Porque el esquema presente es demasiado oneroso en todos los sentidos.

 Hay alternativas. Y deben ponerse en práctica. Los negocios tóxicos no tienen futuro. Piensen un poco: necesitan clientes. Otra cosa podrá dar réditos durante un tiempo, pero después vendrá el desastre. Desastre que, por cierto, como es evidente, ya se está materializando en cientos de miles de vidas dañadas o  truncadas. Pero que no podemos permitir que vaya a peor. 

La Medicina tiene que dar un giro copernicano, de 180 grados, en este tema. Tiene que pasar de su lema actual: "más vale curar que prevenir", al lema decente: más vale prevenir que curar. 

Si todo se está haciendo bien, si los sastres son tan hábiles, ¿por qué el cáncer no para de crecer y crecer?. ¿Quien tiene la culpa, el Hado?. 

Entendemos que el creciente número de enfermos de beneficios a las farmacéuticas.

 Entendemos que a la industria química no le guste que controlen o prohiban sus sustancias. 

Entendemos que haya algunos médicos que hagan muy buenas migas con la industria químico-farmacéutica.

 Entendemos eso y muchas más cosas que no queremos decir por prudencia.

 Pero preferiríamos no entender tantas cosas.

Simplemente tenemos algo que decir: no prevenir, tal y como se están poniendo las cosas (no sólo con el cáncer sino con otras enfermedades) , puede no ser un descuido sin importancia. Incluso, en alguna medida, puede ser algo criminal, si juzgamos sus efectos.

 Ahora que cada uno busque excusas para justificar por qué no prevenimos. “Es que no está claro”, “es que no se puede”, “es que hay alarmistas”,... Busquemos excusas. Que cada cual acuse a quien quiera o a nadie. Al final es probable que se cumpla lo de aquel dicho de "entre todos la mataron y ella sola se murió". Y es probable que se opte, como tantas otras veces, por matar al mensajero, que para eso estamos. Maten al niño del cuento traje del emperador. Así todos viviremos más tranquilos, más enfermos, pero tranquilos, eso sí. Como en el Mundo Feliz. Como la paz de los cementerios.

 Y eso sí, sigan descuidando la medicina ambiental. En especial en enfermedades ambientales como el cáncer. Total, ¿para qué potenciarla?. Es mejor invertir más, pongamos por caso, en la genética del cáncer, por poco peso relativo que suela tener la genética en la mayor parte de los cánceres.

Y que nadie nos malinterprete. Obviamente hay que dar la mejor atención a los enfermos que ya hay y los mejores tratamientos. Nos alegramos de que se salve a muchos de los que enferman. Pero ,insistimos, eso no puede servir para que desviemos la mirada del gigantesco error que  supone no darnos cuenta que las personas que salvaríamos de la enfermedad o de la muerte serían muchas más si existiese una voluntad firme de prevenir, cayese quien cayese, anteponiendo la vida humana a cualquier otra clase de consideraciones.

 

 

 

 

 ¿CREE QUE LUCHAR CONTRA LA CONTAMINACIÓN QUÍMICA PUEDE AYUDAR A PREVENIR ESTOS PROBLEMAS DE SALUD?. SI ES ASÍ USTED PUEDE AYUDAR.

 

Comparte este artículo a través de tus redes sociales


Bookmark and Share